ENTREVISTA : André Reyes de Gipsy Kings, nos cuenta que veremos el 22 de octubre en Dubai Opera.

André, regresan a Dubái con una propuesta histórica: “GIPSY KINGS Symphonic”.
¿Cómo nació la idea de vestir la rumba flamenca y las guitarras gitanas con la
solemnidad de una orquesta sinfónica?

La idea nació de una pregunta que me hice una noche después de un show
¿Qué pasaría si todo lo que sentimos en la guitarra lo multiplicamos al cien? La orquesta
sinfónica fue una respuesta casi natural. No queríamos hacer algo diferente por hacerlo.
Queríamos llevar nuestra música a un lugar donde nunca había estado, sin perder ni una
sola gota de lo que somos. Y cuando escuché los primeros ensayos con la orquesta
completa, supe que habíamos encontrado algo muy especial y seguíamos siendo nosotros

Adaptar la rumba —que nace de la improvisación y la calle— a las partituras
estructuradas de una orquesta debe ser un reto enorme. ¿Cómo lograron mantener el
fuego, la libertad y el “duende” gitano bajo este formato?

La clave fue no doblegarnos ante la estructura. La orquesta se adapta a nosotros, no al
revés. Nuestra música nace libre, nace de la calle, de la improvisación, del corazón. Y eso
no lo puede cambiar ninguna partitura. Lo que hicimos fue encontrar el punto donde la
libertad que nos caracteriza como gitanos y la precisión orquestal se respeten mutuamente.
Cuando eso ocurre, el duende no desaparece. Se expande a un nivel mayor.

Cuando escuchamos clásicos inolvidables como Bamboleo o Volare acompañados
por vientos y cuerdas sinfónicas, ¿qué nuevos matices emocionales vamos a
descubrir?

Bamboleo siempre ha tenido una energía que te mueve desde adentro. Pero con la
orquesta, esa energía te envuelve completamente. De repente hay capas que nunca habías
escuchado, matices que la guitarra sola no puede crear. Y Volare… Volare con cuerdas
sinfónicas es algo que te parte el alma de una manera que no esperabas. La gente va a
escuchar canciones que conoce de toda la vida y las va a sentir como si fuera la primera
vez, porque es toda una nueva experiencia musical que incluso a nosotros nos ha tocado el
corazón profundamente

Su catálogo está lleno de canciones enérgicas, pero también de baladas profundas
como Un Amor. En el formato sinfónico, ¿las baladas ganan un protagonismo más
cinematográfico?

Completamente. Un Amor siempre ha sido una canción que toca muy hondo, pero con la
orquesta detrás se convierte en algo casi cinematográfico, como mencionas. El silencio
entre las notas se vuelve más poderoso, la voz encuentra más espacio, y el público siente
cada palabra de una manera diferente. Las baladas en este formato no solo ganan
protagonismo. Ganan una dimensión completamente nueva.

El proyecto sinfónico marca un nuevo capítulo artístico. ¿Es este el camino que
tomará la banda de ahora en adelante? ¿Planean grabar un álbum de estudio con
orquesta?

Este show es un capítulo nuevo y muy emocionante para nosotros. ¿Si habrá más? Todo lo
que siento cuando estoy en el escenario con la orquesta me dice que sí. Y un álbum de
estudio con orquesta es una idea que nos ronda la cabeza. Todavía no puedo decir cuándo,
pero sí puedo decir que las ganas están ahí. Este proyecto abrió una puerta que no
queremos cerrar.

Dubai Opera es uno de los escenarios más elegantes del mundo. ¿Sienten que este
show eleva la música tradicional gitana a un estatus de alta cultura que antes se le
negaba?

Esa pregunta me llega muy adentro. La música gitana siempre ha sido tratada como algo
periférico, como algo de la calle. Y lo de la calle no es un insulto para mí, al contrario. Pero
sí es verdad que durante mucho tiempo no se le dio el respeto que merece. Llevar esta
música a la Dubai Opera, con una orquesta sinfónica completa, es también un acto de
reivindicación. Durante décadas, la música gitana ha conquistado los corazones del mundo,
nuestra cultura merece estar en los escenarios más grandes. Y aquí estamos

Dubái es una ciudad que siempre busca la excelencia y la espectacularidad. ¿Es esa
mentalidad vanguardista la que los motivó a elegir esta ciudad para traer un proyecto
tan ambicioso?

Dubái tiene algo que muy pocas ciudades del mundo tienen, y es la capacidad de recibir lo
extraordinario como si fuera lo normal. Allí la gente viene con las expectativas muy altas y
con el corazón muy abierto. Para un proyecto como este, necesitábamos un escenario y un
público a la altura. Y Dubái, sin duda, lo es.

Han colgado el cartel de “Sold Out” en Dubái en múltiples ocasiones. ¿Cómo
describirían la energía del público emiratí y qué nos vamos a encontrar el próximo 22
de octubre?

El público de Dubái es uno de los más especiales que hemos encontrado en el mundo. Es
un público que viene de culturas muy distintas, que tiene un nivel de exigencia muy alto,
pero que cuando se entrega, se entrega por completo. Hemos vivido noches en Dubai que
no olvidaremos jamás. Y el 22 de octubre, con este show sinfónico, creo que vamos a vivir
la mejor de todas.

Hablando de los Emiratos… ¿Qué es lo que más os gusta de Dubái, y qué es lo que
menos?

Lo que más me gusta es la energía. Dubái tiene una vibración única, una mezcla de culturas
y de ambición que se siente en el aire. Y la calidad de los venues, la profesionalidad de
todo, hace que trabajar allí sea siempre una experiencia increíble. Lo que menos… el calor
en verano. Aunque viniendo del sur de Francia, algo de calor sabemos también.

Viajas y compartes el escenario con tu familia, incluyendo a tu hijo Thomas Reyes.
¿Cómo se transmite ese “fuego gitano” de generación en generación para que la
esencia de los Gipsy Kings nunca muera?

Se transmite viviendo. No hay escuela para esto. Mi hijo Thomas creció viendo el escenario
desde bambalinas, escuchando guitarras antes de saber hablar, sintiendo la música en casa
como algo tan natural como respirar. El fuego gitano no se enseña. Se contagia. Y cuando
lo llevas en la sangre, no hay manera de apagarlo. Verlo a él en el escenario con nosotros
es uno de los regalos más grandes de mi vida.

André, como fundador y pilar de esta dinastía musical, ¿cuál consideras que es tu
mayor responsabilidad al mantener vivo el nombre de Gipsy Kings en este año 2026?

La autenticidad. En un mundo donde todo cambia tan rápido y donde la música muchas
veces se fabrica en lugar de sentirse, mi mayor responsabilidad es garantizar que cada nota
que tocamos bajo el nombre de GIPSY KINGS sea verdadera. Que venga del alma. Que
respete de dónde venimos y que al mismo tiempo siga evolucionando. Eso se lo debo a mi
familia, a nuestra historia y a cada persona que nos ha seguido durante décadas.

Con más de 60 millones de discos vendidos y premios Grammy a sus espaldas, ¿qué
le queda por conquistar musicalmente a André Reyes?

El presente. Suena simple, pero es la verdad. Cada show que damos es una nueva
conquista. Cada ciudad nueva, cada rostro en el público que descubre nuestra música por
primera vez, cada noche que termina y sabemos que dimos todo lo que teníamos. Los
números son bonitos, los premios también. Pero lo que me mueve cada mañana es saber
que diariamente hay gente que nos va a escuchar y que algo dentro de ellos va a cambiar.
Eso no tiene cifra.

¿Cuál es el ritual o el pensamiento que pasa por la mente de André Reyes justo un
minuto antes de salir al escenario?

Silencio. Y gratitud. Pienso en mi familia, en todo lo que hemos construido juntos, en todos
los escenarios que hemos pisado y en el que estoy a punto de pisar. Y luego viene una
energía que no sé explicar bien con palabras. Es como si todo el cuerpo supiera lo que tiene
que hacer antes de que tú se lo digas. Ese minuto antes de salir es de los más sagrados
que conozco.

Cuando no están encima de un escenario o ensayando, ¿cómo es un día normal en la
vida de André Reyes?

La guitarra siempre está cerca, eso no cambia. Pero fuera del escenario soy una persona
bastante tranquila. Me gusta pasar tiempo con mi familia, comer bien, disfrutar de los
lugares donde estamos. Cuando uno viaja tanto, aprendes a encontrar la calma en los
pequeños momentos. Un café por la mañana, una buena conversación, un rato en el jardín
de mi casa con la guitarra sin ningún objetivo concreto. Esos momentos me recargan tanto
como el escenario.

Bamboleo cumple décadas siendo un fenómeno global instantáneo. ¿Cuál creen que
es la fórmula secreta de esa canción para que siga sonando fresca y enérgica en
cualquier rincón del planeta?

Honestamente, creo que no hay fórmula. Bamboleo nació de un lugar muy genuino, sin
calcular nada. Tiene algo dentro que conecta directamente con algo muy primitivo en el ser
humano, el ritmo, la alegría, las ganas de moverse. No importa el idioma, no importa la
edad, no importa la cultura. Cuando suena Bamboleo, el cuerpo reacciona solo. Eso no se
fabrica. Eso simplemente ocurre, es como magia.

La palabra “Gipsy” (gitano) está en el corazón de su identidad. En un mundo cada vez
más globalizado y digital, ¿qué significa para ustedes mantener las tradiciones vivas?

Significa todo. La identidad no es un obstáculo para el progreso, es la base desde la que
todo crece. Nosotros hemos llegado a todos los rincones del mundo precisamente porque
somos auténticos, porque no hemos intentado ser lo que no somos. En un mundo donde
todo se uniformiza, ser gitano, ser diferente, tener una historia, una cultura propia y expresar
eso al mundo, es nuestra mayor fortaleza.

Sus canciones fusionan flamenco con pop, ritmos latinos y mediterráneos. ¿Se
consideran los primeros creadores de la “World Music” moderna?

No somos de los que se ponen medallas, pero sí creo que fuimos de los primeros en
demostrar que una música nacida en una cultura muy específica podía llegar a todo el
mundo sin perder su esencia. Mezclamos flamenco con pop, con ritmos latinos, con
influencias mediterráneas, y el mundo lo recibió con los brazos abiertos. Si eso contribuyó a
abrir el camino de la World Music, me siento muy orgulloso de ello.

Llevan décadas viajando por todo el mundo. ¿Qué es lo más duro de la vida en la
carretera y qué es lo que los sigue empujando a subirse a un avión para tocar en
directo?

Lo más duro es la distancia de los que amas cuando no están contigo en la gira. Eso nunca
deja de pesar. Pero lo que nos empuja es más fuerte que cualquier dificultad, y es la certeza
de que lo que hacemos importa. Que hay gente al otro lado del mundo esperando
escucharnos, que nuestra música ha acompañado momentos importantes en la vida de
personas que nunca hemos conocido. Eso le da sentido a cada vuelo, a cada madrugada
lejos de casa.

Muchos artistas jóvenes hoy en día dependen del streaming y las redes sociales para
hacerse virales. ¿Qué consejo le dan a las nuevas generaciones sobre la importancia
de aprender a dominar el escenario en vivo y conectar con el público real?

Que ningún algoritmo ni tecnología artificial reemplaza la verdad de un escenario. Las redes
sociales son una herramienta, y una muy poderosa, pero la conexión real entre un artista y
su público ocurre en vivo, cara a cara, en tiempo real. Aprendan a tocar, aprendan a estar
presentes, aprendan a escuchar al público. Un momento auténtico en un escenario vale
más que mil videos virales. La gente no olvida lo que sintió, nunca. Eso es lo que los hará
grandes.

Después de Dubái, ¿hacia dónde se dirige el barco de los Gipsy Kings por el mundo?

El barco no para. Después de Dubái viene el Reino Unido en noviembre, con shows en
Birmingham, Cambridge, Gateshead, York, Liverpool, Bristol y el London Palladium. Y
seguimos recorriendo el mundo con el Viva El Arte Tour. Siempre hay un nuevo escenario
esperándonos en algún rincón del planeta y nosotros estamos felices de llevar alegría a
cada país al que vamos.

Para aquellos residentes en los Emiratos que nunca los han visto en directo, ¿por
qué este concierto sinfónico en la Dubai Opera es un evento imprescindible que no se
volverá a repetir?

Porque es la primera vez que hacemos algo así en Dubái. Y porque este tipo de
confluencias, nuestra música, esta orquesta, este escenario, esta noche específica, no se
repiten. Dubai Opera tiene una magia propia que hace que cada show sea único. Pero un
show sinfónico con GIPSY KINGS en ese escenario es algo que ocurre una sola vez. El que
esté ahí lo sabrá. El que no esté, lo lamentará.

Por último, ¿qué mensaje directo le envían a los lectores de Emiratos Hoy que están
contando los días para bailar y emocionarse con ustedes este 22 de octubre?

Que vayan con el corazón abierto y las ganas de vivir algo que no esperaban. Que esta
noche no es solo un concierto. Es una experiencia que los va a mover por dentro de
maneras que no pueden imaginar ahora mismo, y sé que será así porque lo ha hecho con
nosotros mismos. Llevamos décadas sobre los escenarios del mundo y les prometo, desde
lo más profundo de mi alma, que el 22 de octubre en el Dubai Opera vamos a darlo
absolutamente todo. Para ustedes, siempre.

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