Clonan voces de familiares para estafar a personas mayores en Emiratos

Los delincuentes utilizan inteligencia artificial para imitar voces conocidas y solicitar dinero con el pretexto de una emergencia. Verificar la llamada por otra vía y acordar una palabra secreta en familia son medidas para protegerse.

Una voz familiar al otro lado del teléfono puede convertirse en una herramienta de engaño. La clonación de voz mediante inteligencia artificial permite a los estafadores hacerse pasar por hijos, nietos u otros allegados y pedir ayuda económica ante una supuesta situación urgente.

En Emiratos Árabes Unidos, el Ministerio del Interior ha señalado que las personas mayores se encuentran entre los colectivos especialmente expuestos al fraude digital. Los delincuentes aprovechan tanto su confianza en las instituciones como su disposición a ayudar a sus familiares para intentar conseguir dinero o información personal. 

El componente emocional es fundamental en estas estafas. Escuchar una voz reconocible que parece angustiada puede llevar a actuar deprisa, sin comprobar quién está realmente detrás de la llamada. La tecnología añade credibilidad a una modalidad de fraude que se apoya en el miedo y la preocupación por un ser querido.

Cómo funciona el engaño

Para imitar una voz, los estafadores pueden utilizar un pequeño fragmento de audio obtenido de contenido publicado en internet. Con herramientas de clonación, ese material puede servir para generar un mensaje que suene como la persona a la que pretenden suplantar.

Después llega la petición: una transferencia inmediata para resolver un supuesto problema. El interlocutor puede afirmar que ha sufrido un accidente, que necesita asistencia o que está en una situación de emergencia. En ocasiones, otra persona interviene haciéndose pasar por una figura de autoridad para reforzar la historia.

La urgencia y la petición de mantener lo ocurrido en secreto son señales de alarma. Buscan impedir que quien recibe la llamada consulte con otros familiares y descubra el engaño antes de enviar el dinero. 

Reconocer la voz no basta para confirmar la identidad

La principal precaución consiste en interrumpir la llamada y contactar directamente con el familiar mediante un número que ya se conozca. La comprobación debe hacerse por una vía independiente, sin depender del teléfono o de los datos facilitados por quien solicita el pago.

Si esa persona no responde, conviene consultar con otro familiar o alguien cercano que pueda confirmar dónde se encuentra. La falta de respuesta inmediata tampoco demuestra que la emergencia sea real.

Este paso permite separar la presión del momento de la decisión de transferir dinero. Una voz convincente, por sí sola, no constituye una prueba suficiente de identidad. 

Una palabra secreta para comprobar quién llama

Otra medida preventiva es acordar una palabra o frase privada entre familiares. Ante una llamada inesperada en la que se pide dinero o ayuda urgente, puede solicitarse esa clave antes de continuar.

Debe ser una expresión que no resulte fácil deducir a partir de publicaciones en redes sociales. Su utilidad depende de que se mantenga dentro del círculo familiar y se combine con otras comprobaciones.

Las recomendaciones frente al fraude mediante inteligencia artificial también incluyen proteger los datos personales y no facilitar códigos de verificación, contraseñas o credenciales a través de llamadas y mensajes inesperados. 

La prevención empieza con una conversación en casa

Explicar estas estafas a padres, abuelos y otros familiares permite preparar una respuesta antes de que llegue una llamada sospechosa. El objetivo es que sepan que pueden detener la conversación y comprobar lo ocurrido, aunque la voz les resulte conocida.

Ante una solicitud de dinero acompañada de presión, secreto o instrucciones inusuales, la prioridad debe ser verificar la identidad. La combinación de una llamada de comprobación, una clave familiar y la protección de la información personal ayuda a reducir el riesgo de que una falsa emergencia termine en una pérdida económica.

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