Emiratos Árabes Unidos ha comenzado a aplicar una nueva normativa destinada a reducir progresivamente los niveles de sodio, azúcares totales y grasas totales en determinados productos alimenticios comercializados en el país. La medida contempla un periodo de adaptación hasta finales de 2030 y sanciones que pueden alcanzar los 500.000 dirhams en los casos de incumplimiento.
El Ministerio de Salud y Prevención de Emiratos Árabes Unidos (MoHAP) ha iniciado la implementación de la resolución, cuyo objetivo es mejorar el valor nutricional de los alimentos y ofrecer a los consumidores opciones más equilibradas. La iniciativa forma parte de los esfuerzos del país para proteger la salud pública y reducir la incidencia de la obesidad y de enfermedades no transmisibles relacionadas con una alimentación poco saludable.
Una reducción progresiva hasta 2030
La normativa no obliga a modificar todos los productos de manera inmediata. Se ha establecido un sistema gradual que permitirá a fabricantes, importadores y otras empresas del sector adaptar la composición de los alimentos afectados a los nuevos estándares.
Los productos incluidos deberán alcanzar los límites finales establecidos de sodio, azúcar total y grasa total como máximo el 31 de diciembre de 2030. Los periodos concretos de adaptación variarán dependiendo del tipo de producto, con el objetivo de facilitar la transición y evitar alteraciones importantes en el mercado.
Además, las existencias que ya se encuentren en el mercado podrán seguir vendiéndose durante un máximo de un año o hasta su fecha de caducidad, lo que ocurra primero.
También afecta a los productos importados
Uno de los aspectos más importantes de la medida es su alcance. Las nuevas disposiciones se aplican a los alimentos envasados afectados tanto si han sido fabricados dentro de Emiratos como si son importados.
También quedan dentro del ámbito de aplicación los establecimientos relacionados con la distribución y comercialización de estos productos en todo el país, incluidas las empresas que operan en zonas francas.
De esta manera, las autoridades buscan que los estándares nutricionales se apliquen de forma coherente en el mercado emiratí, independientemente del origen de los productos.
Multas de hasta 500.000 dirhams
La normativa establece asimismo un sistema de sanciones administrativas para las empresas que no cumplan las nuevas exigencias.
Las medidas pueden comenzar con una advertencia oficial y avanzar hacia multas económicas de entre 5.000 y 500.000 dirhams, dependiendo de la naturaleza y gravedad del incumplimiento. En los casos más graves o de incumplimiento continuado, las autoridades también podrán ordenar el cierre administrativo del establecimiento o incluso cancelar su licencia o aprobación oficial.
Una estrategia centrada en la prevención
La decisión se enmarca en una estrategia más amplia de Emiratos para promover hábitos de vida saludables y actuar sobre algunos de los principales factores asociados a enfermedades crónicas.
La reducción progresiva de ingredientes como el sodio, los azúcares y las grasas pretende mejorar la composición nutricional de determinados alimentos sin provocar una transformación brusca del mercado.
Para los consumidores, la medida podría traducirse durante los próximos años en cambios en las fórmulas de algunos de los productos habituales de los supermercados del país, mientras fabricantes e importadores adaptan progresivamente sus productos a los nuevos límites.
El 31 de diciembre de 2030 será la fecha límite para que los productos afectados alcancen los niveles finales establecidos por la regulación.










