Un hombre perdió 84.000 dirhams después de caer en una estafa telefónica en la que los delincuentes le hicieron creer que había ganado un premio de 200.000 AED. El caso ha terminado con la condena de dos personas por parte de un tribunal de Sharjah.
Según los registros judiciales, todo comenzó cuando la víctima recibió una llamada en la que le comunicaban que supuestamente había resultado ganadora de un importante premio en efectivo. Los estafadores se presentaron como representantes de una entidad gubernamental, algo que ayudó a dar credibilidad a la historia.
Le pidieron sus datos para recibir el supuesto premio
Los autores de la estafa explicaron a la víctima que debía completar una serie de procedimientos antes de poder recibir los 200.000 dirhams.
Durante el supuesto proceso de verificación le solicitaron información personal y bancaria. Finalmente consiguieron también que facilitara un código OTP, la contraseña temporal que los bancos utilizan para autorizar determinadas operaciones.
La víctima proporcionó los datos pensando que eran necesarios para cobrar el premio. Sin embargo, en lugar de recibir el dinero prometido, descubrió posteriormente que habían desaparecido 84.000 AED de su cuenta bancaria.
Seis meses de prisión y deportación
El caso llegó al Tribunal de Delitos Menores de Sharjah, que consideró probado que los acusados habían utilizado métodos fraudulentos para conseguir los datos bancarios y acceder al dinero.
Los dos hombres fueron condenados en ausencia a seis meses de prisión cada uno. El tribunal ordenó además su deportación de Emiratos Árabes Unidos.
El caso vuelve a poner el foco sobre las estafas telefónicas en las que los delincuentes se hacen pasar por organismos oficiales, bancos u otras entidades conocidas para obtener información confidencial.
Los códigos OTP son personales y no deben compartirse con terceros, incluso cuando la persona que llama afirma representar a una organización oficial.










