La Organización de Seguridad Infantil de Sharjah pide a las familias conocer las expresiones, los emojis y las tendencias que utilizan los menores para reconocer posibles riesgos y mejorar la comunicación en casa.
Una abreviatura desconocida, un emoji o una broma en un chat pueden tener un significado que los adultos no comprenden. La Organización de Seguridad Infantil de Sharjah ha animado a los padres a familiarizarse con el lenguaje digital de sus hijos para acompañarlos mejor en internet y detectar situaciones que puedan requerir atención.
La entidad recomienda consultar recursos fiables sobre seguridad digital y conocer las plataformas que utilizan los menores. También recuerda que las expresiones y los símbolos pueden cambiar de significado según la conversación, la aplicación o el grupo de usuarios.
El contexto importa más que una palabra aislada
El aviso no significa que toda expresión desconocida sea peligrosa. Algunas forman parte del humor y de las formas de relacionarse entre jóvenes; otras pueden utilizarse en conversaciones que incluyan insultos, acoso o referencias inapropiadas. Por ello, comprender el contexto resulta fundamental antes de sacar conclusiones.
La directora general de la organización, Hanadi Saleh Al Yafei, subrayó que reconocer los riesgos exige entender el entorno digital en el que se desenvuelven los niños. El mensaje sitúa el conocimiento y la comunicación familiar como elementos esenciales de la protección.
Conversaciones que permitan pedir ayuda
Las recomendaciones de UNICEF sobre ciberacoso coinciden en la importancia de mantener un diálogo cercano. Hablar de lo que ocurre en internet ayuda a que los menores identifiquen a un adulto de confianza al que acudir cuando algo les preocupa.
En el caso de los niños más pequeños, estas conversaciones pueden centrarse en reglas sencillas: no compartir información personal y avisar cuando una interacción les haga sentirse mal o cuando vean algo preocupante entre sus amigos. El acompañamiento debe adaptarse a la edad y al grado de autonomía del menor.
La respuesta de los adultos también influye en esa confianza. Escuchar con calma y evitar culpabilizar al niño puede facilitar que explique lo sucedido. Una guía de UNICEF sobre seguridad digital recomienda que los hijos sepan que pueden contar una experiencia que les haya causado miedo, incomodidad o tristeza sin temor a que sus padres reaccionen con enfado o castigos.
Una responsabilidad compartida con las escuelas
El llamamiento actual forma parte de un trabajo más amplio de prevención. Al inicio del curso 2026-2027, la Organización de Seguridad Infantil ya había pedido reforzar la colaboración entre familias y centros educativos, incluyendo el uso responsable de la tecnología, el diálogo en casa y la comunicación continuada entre padres y profesores.
Internet ofrece oportunidades para aprender, entretenerse y mantener el contacto con otras personas. El reto para las familias es acompañar esas experiencias con información y confianza. Conocer el lenguaje que utilizan los hijos permite abrir conversaciones sobre su vida digital y ofrecer apoyo cuando lo necesitan.










