Los colegios de Dubái están reforzando las restricciones sobre los teléfonos móviles entre los estudiantes. Los centros han reiterado a alumnos y familias que llevar un móvil al recinto escolar puede constituir una infracción incluso cuando el dispositivo permanezca apagado, no se utilice y esté guardado dentro de la mochila.
La medida forma parte de un endurecimiento de las normas de disciplina que se está aplicando durante el curso académico 2026-2027, con el objetivo de reducir las distracciones, mejorar la concentración de los alumnos y proteger la privacidad dentro de los centros educativos.
Según informaciones publicadas por medios locales de Emiratos, diferentes administraciones escolares han enviado circulares y avisos a las familias recordando que los estudiantes no deben llevar teléfonos móviles al colegio.
El móvil puede ser confiscado durante un mes
Uno de los puntos más importantes de las nuevas advertencias es que no es necesario que el alumno esté utilizando el teléfono para que se considere una infracción.
Los colegios han explicado que encontrar un dispositivo en posesión de un estudiante dentro del recinto puede ser suficiente para aplicar las medidas disciplinarias correspondientes. Esto incluye aquellos casos en los que el teléfono esté apagado o guardado en la mochila.
En determinados centros, el teléfono puede ser confiscado durante un mes en una primera infracción. En caso de reincidencia, algunas normas contemplan incluso retener el dispositivo hasta el final del curso escolar, además de informar a los padres.
Más controles en los colegios
Las administraciones escolares también han anunciado un aumento de la vigilancia y de las inspecciones para comprobar que los estudiantes cumplen las normas.
Las restricciones no responden únicamente al uso de redes sociales o aplicaciones durante las clases. Los centros consideran que la presencia constante del teléfono puede convertirse en una fuente de distracción y afectar tanto a la concentración como al desarrollo normal de la jornada escolar.
Además, existe otro elemento cada vez más importante: la privacidad. Los teléfonos permiten realizar fotografías y vídeos de profesores y otros estudiantes y compartirlos inmediatamente a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería.
La tecnología educativa seguirá presente
La restricción de los teléfonos personales no significa que los colegios de Emiratos estén eliminando la tecnología de las aulas.
Ordenadores, tablets, plataformas digitales y otras herramientas continúan formando parte del sistema educativo cuando su utilización tiene una finalidad académica y está supervisada por los profesores. Directores de centros consultados por medios locales han señalado precisamente esta diferencia entre el uso educativo de la tecnología y el uso personal del smartphone durante la jornada escolar.
Nueve de cada diez alumnos estudian en centros sin móviles
La tendencia tiene además una dimensión nacional. Datos de PISA 2025 citados por medios de Emiratos indican que el 90,1% de los estudiantes de EAU estudia en centros que no permiten el uso de teléfonos móviles, frente al 49,5% de media en los países de la OCDE.
Las autoridades y los centros educativos buscan así encontrar un equilibrio entre aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías para el aprendizaje y evitar que los dispositivos personales interfieran en la educación.
Para las familias, el mensaje es claro: antes de enviar a sus hijos al colegio, deben comprobar las normas específicas de su centro y, cuando exista una prohibición, evitar que el estudiante lleve el móvil, aunque tenga previsto mantenerlo apagado durante toda la jornada.










