Nia Ramirez La artista colombiana que conquista los escenarios de Dubái.

Entrevista 

¿Cómo empezó tu historia en el mundo del baile y a qué edad descubriste que querías dedicarte profesionalmente a ello?

Yo desde chiquita quería bailar. Mi papá siempre tenía una guitarra en la mano y hacía reuniones en casa donde él tocaba y todos cantaban; así que mi vena artística empezó con el canto desde muy pequeña. Luego, a los 6 años, empecé a hacer shows con mi familia para empresas y muchos otros lugares. Era una especie de teatro y stand-up comedy con canciones compuestas por mi papá para lograr que la gente viera, de una manera divertida, que el trabajo, la familia y los sueños pueden ser una fuente de felicidad y satisfacción personal.

A la gente le gustaba tanto y le tocaba tanto el alma que ganamos un Disco de Oro y uno de Platino por las copias vendidas del CD con las canciones. ¡Más de 24,000 copias vendidas! (Y no tengo tantos tíos, ¡jejeje!). Eso cambió por completo mi perspectiva sobre lo que realmente hago con el arte. Entendí que no hago un show solo para que me miren y me aplaudan: estoy cambiando pensamientos, emociones, vibras y estados de ánimo de la persona que está viendo ese show que yo creé junto a otros performers.

En el baile (ballet, jazz, flamenco, contemporáneo, hip-hop, folclore nacional e internacional, ritmos latinos, afro, etc.) Empecé a los 13 años, y a los 18 me adentré en las técnicas aéreas de circo y circo contemporáneo.

¿Cómo surgió la oportunidad de venir a Dubái y qué te hizo tomar la decisión de empezar una nueva etapa aquí?

Mi hermana y su familia estuvieron viviendo en varios países árabes por algunos años. Cuando se mudaron a Dubái, mi cuñado me dijo que debería venir de vacaciones y mirar opciones aquí, ya que había muchísimos shows y entretenimiento todo el tiempo. Justo cuando hablábamos de esto, mi entrenador de cintas aéreas de circo me estaba ofreciendo un contrato en México para trabajar en un circo allá con él, hacer shows con su compañía y seguir entrenando. ¡Creo que ya sabemos cuál fue la decisión que tomé! (jeje).

Me vine con una maleta mochilera, unas cuantas cosas y una visa de turista, que en ese momento era bastante complicada de sacar porque necesitabas un sponsor aquí y demás trámites. Me quedé unos meses y luego saqué mi residencia porque decidí que este era el lugar donde me quería quedar.

¿Recuerdas tu primera actuación en Dubái? ¿Cómo fue aquella experiencia?

¡Mi primera actuación en Dubái fue como aerealista en un club! Era un poco extraño porque yo estaba acostumbrada a escenarios de teatro o a eventos corporativos donde todos están mirando tu show y van exclusivamente a verte. Aquí la gente estaba de fiesta y tomando, así que la vibra se sentía diferente. Además, siempre había trabajado con compañías grandes de circo contemporáneo o danza, y aquí estaba sola, enfrentándome a un mundo completamente nuevo: otro idioma, otros manejos, etc.

Aparte de mi familia, tuve a personas que al llegar me acogieron y me ayudaron muchísimo con asesorías, vestuarios y equipamiento. ¡Con ellos estaré siempre muy agradecida! Pero fue hermoso ver cómo a la gente le gustaba lo que hacía y se sorprendía con los actos. Uno de los encargados de la seguridad de los shows siempre me decía: “¡Tus shows siempre son mis favoritos!”, y eso me hacía inmensamente feliz.

¿Qué fue lo que más te sorprendió del mundo del entretenimiento en Dubái cuando llegaste?

Me sorprendió que siempre había muchísimos shows y entretenimiento para todo. Cuando llegué, se preocupaban mucho por que siempre estuviéramos bien cubiertos y no se nos viera la piel… Aunque eso ha ido cambiando con el tiempo.

También me impactó mucho, tanto dentro como fuera del entretenimiento, la mezcla de culturas y razas que ves siempre y con las que compartes. ¡Me encanta! Es como estar en una reunión intergaláctica de Star Wars donde ves a personas totalmente diferentes, escuchas todos los idiomas y conoces cada cultura. Es súper bonito.

Vienes de Colombia, un país con una enorme cultura musical y de baile. ¿Cuánto ha influido tu origen colombiano en tu carrera?

¡Ufff, pienso que muchísimo! Siento que los colombianos tenemos una fuerte conexión con nuestras raíces, que además son una mezcla hermosa de cultura africana, española, indígena nativa y ¡hasta árabe! Eso nos hace muy ricos en sensibilidad hacia el arte, la música y los ritmos.

Mi abuela era “la cantante del pueblo”, mi bisabuelo tuvo una academia de baile de salón, mi papá siempre tocaba la guitarra y componía, y a mi mamá le encanta bailar. ¡Siempre hubo una vibra muy artística a mi alrededor!

Eres una bailarina muy versátil. ¿Qué estilos de baile dominas actualmente?

¡Creo que podría decir que soy una artista de corazón! A cada cosa que hago, hasta enseñar y crear, le pongo el alma, y eso es lo que me permite lograr tantas cosas. Con respecto al baile, hago ballet, jazz, flamenco, contemporáneo, comercial, latino y percusión corporal/danza.

Soy aerialista de circo y mis especialidades son las cintas aéreas, la lira (o aro) y las telas, además de haber trabajado en shows con arnés. También hago freediving (apnea) ¡y hago shows de sirena bajo el agua! Pero ahora, más que nada, me dedico a crear shows y conceptos para eventos y venues aplicando el conocimiento de todas mis especialidades.

Has trabajado desde baile clásico hasta flamenco y bailes tradicionales. ¿Cuál es el estilo con el que más te identificas?

¡Ufff, esa es una pregunta que me han hecho mucho y es muy difícil de responder! Siento que, como artista con diferentes emocionalidades, cada estilo me lleva a un lugar distinto de mi ser y me permite expresarme de una manera única. Me encanta haber experimentado de todo; cuando estudiaba danza, hice hasta Krump (una vertiente del hip-hop) que viene de una representación directa de una pelea. Es muy divertido bailarlo porque descargas toda esa energía en la danza, pasas a otra vibra y ya soltaste esa emoción ahí (jaja).

El flamenco es súper pasional y siento que cada vez que lo bailo me sale de las entrañas, y así mismo se lo entrego al público. Con los aéreos voy hacia una energía muy poderosa y de mucha fuerza, pero que a la vez puede ser sumamente delicada, suave y sensual en el aire. Me fascina la posibilidad de combinarlos todos para expresar mi energía en diferentes vibras.

¿Cuál ha sido el estilo de baile más difícil de aprender o perfeccionar?

Bueno, ¡creo que todos tienen su dificultad particular! En el ballet, las puntas, los balances y los giros. En el flamenco, los zapateos a compás son algo que hay que repasar constantemente porque, si no, ¡los pies se entiesan! En el hip-hop, la fluidez del R&B requiere muchísima práctica porque exige ser muy preciso pero fluido a la vez con el cuerpo.

Y de los aéreos… ¡todo talla! (jajaja). Pero creo que, técnicamente, los straps (correas) son lo más fuerte y exigente.

Además de bailarina, también eres artista aérea. ¿Cómo empezaste en el mundo del aerial?

Fui a hacer el ensayo de un show a un lugar que resultó ser una escuela de circo y aéreos. Cuando vi las telas colgadas del techo, ¡me brillaron los ojos! Quería intentarlo desde hacía tiempo, pero buscaba un lugar seguro donde realmente pudiera aprender bien la técnica para no arriesgar mi cuerpo.

Fue hermoso porque crecí muchísimo y fui parte de esa compañía por 8 años. La compañía se llama La Gata Cirko y es la encargada de hacer los grandes shows de clausura y los eventos gubernamentales más importantes en Colombia.

¿Qué preparación física y mental requiere actuar suspendida en el aire?

¡Toda! (jajaja). Requiere muchísima preparación física de fuerza, flexibilidad, movilidad y fluidez de movimientos en el aire. Además, ¡hay que tener aguante para los tallones y marcas que cada elemento te deja! (jaja).

Cuando estás en el aire a 6, 8, 10 o 15 metros, la clave es repetir tus secuencias muchísimas veces para asegurarte de que las tienes súper memorizadas. Así sabes que no te vas a caer porque confías en ti misma y en tu cuerpo. Sin embargo, a pesar de llevar 16 años haciendo aéreos, siempre que voy a montar un truco nuevo o un truco de riesgo que llevo tiempo sin practicar, pongo una colchoneta de seguridad. Todos nos hemos caído alguna vez, ¡y el cuerpo hay que cuidarlo siempre!

También has realizado trabajos muy especiales bajo el agua, incluso caracterizada como sirena. ¿Cómo fue esa experiencia?

¡Uyyyy, súper bonita! Pero es todo un reto, porque en cualquiera de los otros shows tu adrenalina sube, te dan nervios, el corazón se acelera, te preparas y lo das todo… Pero aquí no. Aquí tienes que estar súper calmada. Las palpitaciones de tu corazón tienen que ser lo más bajas posible; debes tratar de llevar a tu cuerpo a un modo “dormido” para que consuma la menor cantidad de oxígeno posible, y desde ese estado, hacer el acto.

Aunque la rutina no es muy larga, ¡bajo el agua cada segundo sin respirar se multiplica por cuarenta! Además, tienes que lograr que se vea mágico y natural. ¡Es todo un reto mental! Pero me encanta porque me lleva a realizar una performance desde un lugar completamente diferente.

¿Cuál ha sido la actuación o producción más espectacular que has realizado hasta ahora en Emiratos?

Creo que por toda la puesta en escena, el escenario y el mapping, la primera sería Union Day 52, donde estuve como acróbata aérea y como parte del equipo de coreografía. La otra, sin duda, fue en la EXPO 2020, donde hacía shows todos los días en Al Wasl Plaza. Teníamos un full mapping impresionante en todo el domo, un escenario circular con un elevador en el centro y un cilindro giratorio por donde entrábamos a bailar. ¡Fue espectacular!

¿Has tenido algún momento sobre el escenario en Dubái que nunca olvidarás?

No fue en Dubái exactamente, sino en los países del GCC. Hicimos un show que creó una amiga, inspirado en Charles Chaplin, donde se invitaba a ver que todos somos una sola nación, que debemos ayudarnos entre todos y que las guerras no sirven de nada.

En medio del show, teníamos que pararnos frente a todo el público a escuchar el speech y mirar a la gente a los ojos. Se me aguaron los ojos… Al terminar la función, me quedó un nudo en la garganta como por dos horas debido a la inmensa emocionalidad que me dio transmitir esa intención y ese mensaje a las personas.

Dubái reúne artistas de prácticamente todos los países del mundo. ¿Crees que trabajar aquí te ha hecho crecer profesionalmente?

¡Definitivamente! Estar aquí te permite aprender constantemente de cada cultura, de su historia, de sus maneras de pensar y de sus formas de manejar las cosas. Es un entorno que te obliga a crecer.

Más allá de los escenarios, ¿cómo es un día normal en tu vida en Dubái? Cuéntanos qué haces desde que te levantas hasta que termina tu día.

¡Pffff, jejeje! Pues mira, muchos de los días me levanto a las 4:30 a. m. porque voy a entrenar a las 6:00 a. m. Hago clases de fuerza y acondicionamiento con Hyrox en un par de academias con las que trabajo, y también dicto clases de flexibilidad y movilidad. Como soy atleta, el entrenamiento nunca falta.

Luego vuelvo a casa o, si tengo ensayos, me voy directo a ensayar. Cuando estoy en casa, trabajo desde la computadora y gestiono información. En las tardes y noches dicto clases o hago shows en diferentes lugares.

¡Pero también me gusta mucho cocinar y hacer cositas manuales! Me preparo mis comidas y me encanta hornear galletas, tortas, etc. Tengo amigas con restricciones especiales en su dieta (libres de gluten, de almendras, de huevo…), así que me fascina explorar recetas y cambiar los ingredientes típicos para crear postres que todos podamos compartir.

¿Cómo es realmente la vida de una artista profesional en Dubái detrás de los escenarios?

Es una búsqueda constante de trabajo y oportunidades. Hay muchísimas personas que “podrían” hacer el mismo trabajo que tú; pero si conoces tu valor, tus cualidades y realmente ofreces algo de calidad, los clientes te van a escoger.

Te eligen porque saben que, además de contratar un espectáculo profesional y de alto nivel, están tratando con un ser humano que está ahí para entregar cada miligramo de su arte en cada uno de sus movimientos. Eso es lo que te hace única y especial.

¿Qué cualidades crees que necesita un artista extranjero para conseguir hacerse un hueco en la industria del entretenimiento de Emiratos?

Considero que las claves son ser único, responsable y sumamente profesional, respetando siempre los estándares culturales y religiosos del país.

¿Cómo es tu círculo de amistades en Dubái? ¿Te relacionas principalmente con otros latinos o vivir aquí te ha llevado a crear amistades con personas de muchas nacionalidades?

Jaja, ¡creo que mi círculo de amigos es más internacional, la verdad! Aunque mis cuatro amigos más cercanos sí son latinos, tengo conexiones maravillosas con personas de muchísimas otras nacionalidades con las que la paso increíble.

¿Dónde te gustaría verte profesionalmente dentro de cinco años?

Manejando una empresa de eventos (ya sea propia o en sociedad) aquí en Dubái o tal vez en otro país. Me veo logrando un nombre muy sólido en la industria, creando conceptos de eventos únicos y diferentes, y dándole muchísimo trabajo a artistas maravillosos.

Si una joven bailarina colombiana estuviera pensando en venir a Dubái para perseguir su sueño, ¿qué consejo le darías?

Le diría que sea muy dedicada, que busque buenos trabajos y que nunca regale su trabajo por precios bajos. Que respete su valor artístico. También le aconsejaría venir con una base de ahorros para los primeros tres meses, mientras se da a conocer y empieza a conectar con agencias o a firmar contratos. Pero, sobre todo, ¡que sea muy activa y no se quede esperando a que las cosas le lleguen del cielo!

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